domingo 20 de julio de 2008

TEXTURAS





Olvidé el deseo de sentir tu dedo recorriendo mi espalda desnuda cuando me doy la vuelta











martes 15 de julio de 2008


Los muros grises y húmedos de la prisión comunican una sensación de frío y tristeza. Los pasillos parecen laberintos intrincados, que no conducen a ninguna parte. A veces todo es calma, como si un velo impenetrable a los sonidos hubiese envuelto de pronto la cárcel. Entonces, los prisioneros buscan llenar desesperadamente el vacío de los días lentos, mientras se baten a duelo con el hastío de la soledad.